Esta obra examina los factores que determinan la capacidad de los territorios para atraer y retener las actividades económicas del turismo, tomando como caso de estudio el estado de Tabasco, México. A partir de una investigación cuantitativa aplicada a 450 actores del sector turístico -administradores de hoteles, restaurantes, transporte turístico, servidores públicos y líderes comunitarios- se construye y valida un modelo de ecuaciones estructurales (SEM) que integra variables como recursos turísticos, infraestructura, accesibilidad, políticas públicas y comunidad. Los resultados demuestran que el desarrollo turístico depende de la interacción equilibrada entre estos factores, moderados por los stakeholders, y resaltan la necesidad de una planificación integral y participativa. Este libro constituye una referencia académica y práctica para investigadores, planificadores y responsables de políticas públicas interesados en el desarrollo territorial y sostenible del turismo.