A partir de cinco
historias reales de personas que vivieron la
adicción, el
neurocientífico Marc Lewis explica por qué entenderla como una
enfermedad es un error y por qué ese enfoque suele hacer más difícil la
recuperación.
Durante años, la
psiquiatría y la
industria de los
centros de desintoxicación y
tratamiento han defendido que la adicción es una
patología cerebral. Lewis, que además de
científico es
adicto recuperado, propone otra lectura. La adicción no es una enfermedad, sino el
resultado de un cerebro que hace lo que se espera que haga:
aprender, adaptarse, repetir aquello que le proporciona
alivio y fijar lo aprendido.
Apoyándose en la
neurociencia y en la
plasticidad cerebral, el autor muestra por qué tantos tratamientos fracasan y qué tendría más sentido hacer si queremos hablar de
cambios reales y duraderos. Un libro claro,
incómodo y a la vez esperanzador para quienes conviven con la adicción, la estudian o la acompañan de cerca.